La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, afirmó que ha recibido una invitación para visitar Estados Unidos y señaló que evalúa realizar el viaje una vez que se consolide la cooperación bilateral, al tiempo que dejó entrever que la dirigente opositora María Corina Machado podría enfrentar cargos ante la Justicia si regresa al país.
En una entrevista con el programa Meet the Press de NBC News, la primera que concede a un medio estadounidense tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero, Rodríguez indicó que la invitación a viajar a Estados Unidos está siendo considerada en función de los avances en la relación entre ambos países. “Me han invitado a Estados Unidos (…) Estamos considerando ir una vez que establezcamos esta cooperación y podamos avanzar con todo”, declaró.
Rodríguez recibió el miércoles en Caracas al secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, con quien analizó un posible acuerdo energético y los planes de recuperación de la industria petrolera venezolana, tras años de falta de inversión, mala gestión y sanciones. La presidenta interina fue anteriormente vicepresidenta y ministra de Petróleo.
En relación con Nicolás Maduro, detenido en Estados Unidos con cargos de narcoterrorismo, Rodríguez sostuvo ante NBC que continúa siendo el líder legítimo del país. “Les puedo asegurar que Nicolás Maduro es el presidente legítimo. Les digo esto como abogada, que lo soy. Tanto el presidente Maduro como Cilia Flores, la primera dama, son inocentes”, afirmó.
Rodríguez añadió que ejerce la jefatura del Estado conforme a la Carta Magna. “Les puedo decir que estoy a cargo de la presidencia de Venezuela, como lo establece claramente la Constitución venezolana. Y por la cantidad de trabajo que tengo, por lo ocupada que estoy, les puedo decir que es un trabajo muy, muy duro y lo hacemos día a día”, señaló.
Consultada sobre la posible vuelta al país de la líder opositora María Corina Machado, Rodríguez no garantizó que pueda regresar sin enfrentar procesos judiciales. “En cuanto a su vida, no entendemos por qué hay tanto revuelo. En cuanto a su regreso al país, tendrá que responder ante Venezuela. ¿Por qué pidió una intervención militar, por qué pidió sanciones a Venezuela y por qué celebró las acciones de principios de enero?”, planteó.
Sobre la situación de los presos políticos, Rodríguez se refirió al contexto de violencia de años anteriores. “Entre 2014 y 2017 vivimos una violencia muy grande en las calles de Venezuela”, dijo, e indicó que el gobierno se encuentra en medio de una “evaluación profunda del sistema judicial”. Pese a las promesas del gobierno de que líderes de la oposición, periodistas y activistas de derechos humanos detenidos serían liberados, más de 640 personas siguen privadas de libertad, mientras familiares denuncian retrasos en los procesos y los excarcelados permanecen bajo medidas cautelares.
En cuanto a la celebración de futuros comicios, Rodríguez afirmó que el país está dispuesto a organizar procesos electorales con determinadas condiciones. Cuando se le preguntó si Venezuela celebraría elecciones libres y justas, respondió: “Absolutamente”. Añadió que “celebrar elecciones libres y justas en Venezuela significa también tener un país libre y donde se pueda ejercer la justicia. Libre de sanciones”.
Por su parte, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, destacó la cooperación reciente con las autoridades interinas venezolanas. “Confía, pero verifica. Confía, pero verifica. Llevamos cinco semanas tratando con Delcy. Ha sido una cooperación extraordinaria”, declaró en una entrevista con NBC en Caracas. “Ella ha proporcionado información. Todo lo que sabemos hasta ahora ha resultado ser cierto. Ha logrado enormes cambios positivos, incluyendo la modificación de la ley de hidrocarburos del país en las primeras semanas. Así que diría que la cooperación ha tenido un comienzo fulgurante”, afirmó.
Wright subrayó el papel de Washington en la relación con el gobierno interino venezolano. Señaló que los venezolanos “son quienes están al mando”, pero indicó que Estados Unidos mantiene una “enorme influencia sobre las autoridades interinas de Venezuela”, al controlar la principal fuente de ingresos que financia al gobierno. “Si impulsan un cambio positivo que beneficie a los estadounidenses y mejore las oportunidades de vida de los venezolanos, ese dinero fluirá”, concluyó.
El Nacional
