Los empresarios Alex Saab y Raúl Gorrín, cercanos al gobierno de Nicolás Maduro y con cargos de lavado de dinero en Estados Unidos, fueron detenidos e interrogados en Caracas por agentes venezolanos entre la noche del martes y la madrugada del miércoles, según informaron cinco fuentes venezolanas y un funcionario estadounidense a The New York Times. Las autoridades estadounidenses tenían conocimiento del arresto, lo que evidencia la cooperación entre ambos países desde que la administración de Donald Trump ordenó la captura de Maduro en Venezuela para presentarlo ante la justicia estadounidense.
De acuerdo con dos de las fuentes citadas por el diario estadounidense, los agentes venezolanos arrestaron e interrogaron a Saab, empresario colombiano, y a Gorrín, dueño del canal de televisión venezolano Globovisión, en la capital venezolana. Ambos enfrentan cargos de lavado de dinero en Estados Unidos.
No obstante, la situación actual de los dos empresarios no está clara. The New York Times señala que un representante de Gorrín aseguró que este se encuentra en libertad desde la noche del miércoles. Por su parte, el abogado de Saab, Luigi Giuliano, negó que su defendido estuviera detenido.
Las informaciones sobre la posible detención de Saab generaron versiones contradictorias. El miércoles, medios colombianos aseguraron que el empresario había sido arrestado. La emisora Caracol Radio informó, citando “fuentes de inteligencia en Estados Unidos”, que Saab “habría sido capturado en Venezuela para su extradición” a ese país en una operación con la Oficina Federal de Investigación (FBI).
Consultado por Efe sobre la supuesta operación, el FBI no desmintió la información y se limitó a responder “sin comentarios”. La Fiscalía venezolana, por su parte, indicó a Efe que “no hay confirmación de esa información”, mientras que fuentes diplomáticas de Colombia en Caracas afirmaron que “la embajada no está en capacidad de confirmar eso”.
Horas después, el presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, declaró no tener información sobre el caso, tras ser preguntado por la prensa al término de una reunión de diálogo con sectores opositores. Uno de los activistas chavistas que participó en un movimiento para pedir la liberación de Saab cuando estuvo detenido en Estados Unidos también negó una nueva detención. Pedro Carvajalino, miembro del movimiento Free Alex Saab, afirmó en X: “Es falsa la información, acabo de hablar con él a las 2 pm (18:00 GMT)”.
Mientras se multiplicaban las versiones sobre el paradero de Saab, su esposa, Camilla Fabri, quien encabeza el programa gubernamental Misión Vuelta a la Patria, apareció el miércoles en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, que sirve a Caracas, recibiendo un vuelo con migrantes venezolanos procedentes de Estados Unidos, según imágenes difundidas por el canal privado Globovisión.
Saab fue detenido en Cabo Verde y extraditado a Estados Unidos en 2020, acusado de conspiración para lavado de dinero y señalado como testaferro del gobierno de Venezuela. Tras un perdón del entonces presidente Joe Biden, fue liberado, pero en 2024 la justicia estadounidense presentó nuevamente cargos en su contra.
En el gobierno de Maduro, Saab asumió el cargo de ministro de Industrias y Producción Nacional en octubre de 2024, pero la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, lo retiró del puesto en enero. Tanto Saab como Gorrín son considerados cercanos a Maduro y, según la información disponible, son los primeros aliados que se encuentran en una situación legal complicada desde que el gobierno de Donald Trump comenzó a colaborar con el de la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez.
En las semanas que lleva en el poder, Rodríguez ha impulsado varias medidas internas: modificó la ley petrolera para atraer inversión estadounidense, promovió una amnistía general para los presos encarcelados desde 1999 —período que abarca los gobiernos del chavismo— y propuso convertir El Helicoide, un centro de detención de presos políticos señalado por la ONU por el uso de métodos de tortura y por “generar un clima de temor”, en un centro social. Estas acciones se desarrollan en paralelo al escenario de cooperación judicial entre Venezuela y Estados Unidos, en cuyo marco se inscribe el conocimiento previo de Washington sobre la detención de Saab y Gorrín.
EFE
