Alrededor de 10 buques petroleros cargados con crudo y combustible venezolano abandonaron en los últimos días las aguas territoriales del país con sus sistemas de rastreo apagados, una práctica conocida como modo oscuro, según el servicio de monitoreo marítimo TankerTrackers.com. Los movimientos se produjeron en el contexto del bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, que se intensificó semanas antes de la captura de Nicolás Maduro y que había provocado la paralización casi total de las exportaciones de crudo venezolano.
De acuerdo con el monitoreo reseñado por Reuters, todos los buques petroleros identificados están sujetos a sanciones estadounidenses. Algunos zarparon completamente cargados, mientras que otros abandonaron el país sin carga, tras completar operaciones internas o descargar importaciones.
Al menos cuatro de los petroleros siguieron una ruta al norte de la isla de Margarita, luego de realizar una breve detención cerca del límite marítimo venezolano. Según expertos en tráfico marítimo citados en los reportes, esta maniobra es habitual para reorganizar convoyes o evadir sistemas de vigilancia.
Las salidas representan un alivio parcial para Petróleos de Venezuela (Pdvsa), que había acumulado un volumen significativo de crudo almacenado en buques fondeados debido al cierre de mercados y a las restricciones financieras derivadas de las sanciones. El estancamiento de inventarios había incrementado los costos operativos y amenazaba con obligar a nuevos recortes en la producción, ya afectada por años de falta de inversión y deterioro de infraestructura.
Las exportaciones de petróleo continúan siendo la principal fuente de ingresos de Venezuela, por lo que su reactivación parcial adquiere relevancia estratégica para el gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez, actual ministra de Petróleo y vicepresidenta ejecutiva. Analistas señalan que el flujo de caja será determinante para financiar el gasto público, sostener subsidios y preservar la estabilidad interna durante el período de transición política.
En paralelo, una fuente con conocimiento directo de los procedimientos informó a Reuters que al menos cuatro superpetroleros recibieron autorización formal de las autoridades venezolanas para zarpar en los últimos días bajo protocolos especiales. Sin embargo, no está claro si estas salidas constituyen una violación directa del embargo estadounidense o si forman parte de acuerdos transitorios aún no divulgados.
El presidente Donald Trump reiteró el sábado que el embargo petrolero contra Venezuela sigue plenamente vigente, aunque reconoció que, en el marco del proceso de transición, clientes estratégicos como China continuarían recibiendo crudo venezolano.
El Nacional
