Familiares de presos políticos en Venezuela denuncian que son sometidos a procedimientos humillantes y a mecanismos de desorientación durante las visitas a los centros de reclusión, entre ellos la cárcel de Rodeo I, donde se encuentra recluido Josnars Baduel. Según los testimonios recogidos, las condiciones afectan tanto a los detenidos como a su entorno cercano, con un impacto psicológico sostenido y una falta de información oficial sobre la situación de los internos.
De acuerdo con el contenido del reporte, los familiares describen protocolos de ingreso marcados por la presencia de funcionarios encapuchados y por una serie de pasos orientados a generar desorientación. Estas prácticas son percibidas por los afectados como formas de presión y control que se suman a las dificultades propias de mantener el vínculo con los presos políticos.
El caso de Josnars Baduel, recluido en Rodeo I, se presenta como ejemplo de este esquema de trato a los familiares. El texto señala que las visitas están atravesadas por controles estrictos, ausencia de información clara y un ambiente que incrementa la sensación de vulnerabilidad de quienes acuden al penal.
El reporte indica que, más allá de las condiciones de reclusión de los presos políticos, las dinámicas impuestas a sus familiares durante las visitas constituyen una forma adicional de desgaste psicológico. La incertidumbre sobre el estado de los detenidos, la falta de comunicación oficial y las prácticas de desorientación descritas configuran un escenario de tensión permanente para las familias, que mantienen expectativas sobre una eventual liberación de sus allegados.
Con información de ABC España
