Las continuas lluvias que han azotado diversas regiones de Venezuela desde finales de junio han provocado graves consecuencias en el sector ganadero, resultando en la pérdida de animales y daños en maquinarias e infraestructuras. Las áreas más afectadas son los estados occidentales, orientales y del sur del país.
Ante esta crítica situación, la Federación Nacional de Ganaderos (Fedenaga) ha solicitado al gobierno la implementación de medidas fiscales y de financiamiento para mitigar los efectos de esta emergencia climática. En declaraciones a la agencia EFE, el presidente de Fedenaga, Edgar Medina, propuso la exoneración del impuesto sobre la renta (ISLR) al sector primario durante el presente año, recordando que esta medida ha sido aplicada periódicamente desde el año 2000.
Medina también hizo un llamado para facilitar el acceso a créditos agrícolas, subrayando que los productores enfrentan una sequía de financiamiento desde hace aproximadamente siete años, lo que pone en peligro la continuidad de sus operaciones. «Nosotros estamos produciendo con los mismos inventarios que vamos vendiendo», lamentó Medina, refiriéndose al desgaste progresivo del capital productivo.
El presidente del gremio también mencionó la firma de un decreto por parte del Ejecutivo nacional para la creación de un fondo especial destinado a los productores afectados por las lluvias. Sin embargo, hasta el momento, Fedenaga no ha recibido información sobre los criterios de asignación ni la distribución de los recursos. «Esperamos que verdaderamente llegue a donde tiene que llegar, que es al campo, y que el campo se beneficie», expresó.
Paralelamente, se está llevando a cabo un levantamiento de datos para evaluar con mayor precisión las pérdidas. Medina destacó el compromiso del sector en mantener el abastecimiento de carne a nivel nacional, estimando un consumo anual cercano a 1,5 millones de cabezas de ganado.
Las intensas precipitaciones han afectado a miles de familias y, según cifras oficiales, al menos una persona ha fallecido. Las autoridades continúan en alerta en varias regiones del país.
EFE