La líder opositora venezolana prioriza encuentros con la oposición española, citando objetivos de «libertad de Venezuela».
La líder opositora venezolana María Corina Machado confirmó este miércoles que no tiene previsto reunirse con el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, durante su visita al país europeo este fin de semana.
Machado, Premio Nobel de la Paz 2025, explicó en una entrevista en la Cadena Cope que «en determinados momentos conviene y en otros no conviene ciertas reuniones para tal objetivo y, por lo tanto, en este momento esa reunión no está prevista». Aclaró que «el objetivo superior» es la libertad de Venezuela y, ahora, «lo que conviene a los efectos» es «acelerar una transición y el retorno de los venezolanos a la libertad».
En contraste, Machado tiene programadas reuniones con el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida; y el líder de Vox, Santiago Abascal. Martínez Almeida le otorgará la Llave de Madrid por su «compromiso con los derechos humanos».
Machado declaró: «La lucha no se detiene. Estamos más cerca que nunca. Nada ni nadie va a detener esta lucha. Nada ni nadie. Nosotros estamos comprometidos con una democracia electoral, con una libertad plena».
Relación hispano-venezolana
La negativa de María Corina Machado a reunirse con Pedro Sánchez subraya la tensa relación entre la líder opositora y el jefe del Ejecutivo español. La política de Sánchez hacia Venezuela ha sido calificada de «calculada e inmoral ambigüedad» por sectores que demandan una postura más definida.
En relación con las elecciones de julio de 2024, que evidenciaron una victoria de Edmundo González, el gobierno de Sánchez no ha reconocido a González como presidente electo. Si bien el gobierno español no reconoció los resultados oficiales por falta de transparencia y exigió la publicación de las actas, el PSOE votó en contra de una resolución del Congreso español que reconocía a González como presidente electo.
La relación también está marcada por la figura del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, quien actúa como mediador oficioso y cuya cercanía con Miraflores es percibida con desconfianza por la oposición. Adicionalmente, se mencionan escándalos como el «Delcygate», donde la justicia y medios han señalado que el entorno de Sánchez facilitó el paso ilegal por España de Delcy Rodríguez, encargada interina de Venezuela, a pesar de las sanciones de la Unión Europea.
Mientras Sánchez ha definido el asilo a líderes como Edmundo González como un «gesto de humanidad», Machado y otros dirigentes han criticado la ausencia de un liderazgo español más activo en la arena internacional para presionar por una transición. Se ha señalado que Madrid ha sido un actor pasivo, evitando referirse al ex dictador acusado de narcoterrorismo para no comprometer equilibrios políticos internos.
Tras eventos como la detención del ex dictador acusado de narcoterrorismo por parte de Estados Unidos en enero de 2026, Sánchez ha recibido críticas por liderar un frente que cuestiona las acciones internacionales contra el régimen. Esta distancia de Machado con la Moncloa contrasta con su sintonía con figuras como Isabel Díaz Ayuso y Alberto Núñez Feijóo, quienes han mantenido un respaldo a la causa democrática venezolana.
La agenda de Machado en España refleja estas alineaciones, priorizando encuentros con partidos de la oposición española que han expresado un apoyo constante a la causa democrática venezolana.
El Nacional.-
