En Maracaibo, estado Zulia, se inició el 12 de febrero de 2026, Día de la Juventud en Venezuela, una protesta en la que manifestantes exigen la liberación plena de los presos políticos, en el contexto del debate sobre una ley de amnistía que ha otorgado libertad condicional a más de 400 personas, pero que deja fuera a cientos más.
La movilización, documentada en redes sociales, se desarrolla con participación de jóvenes que reclaman la inclusión de todos los presos políticos en las medidas de amnistía actualmente discutidas. En pancartas y mensajes se cuestiona el alcance de la normativa, al señalar que, pese a las recientes excarcelaciones condicionadas, un número significativo de detenidos por motivos políticos continúa privado de libertad.
Durante la protesta se rindió homenaje a Paul Moreno, estudiante de medicina de 25 años y voluntario de la Cruz Verde, quien murió el 18 de mayo de 2017 tras ser arrollado por un vehículo en el marco de protestas antigubernamentales. Su figura es presentada en la movilización como símbolo de la persistencia de la represión, con imágenes y retratos suyos visibles entre los asistentes.
Videos y fotografías muestran a los participantes portando el rostro de Moreno y consignas como “La Juventud NO se rinde”, en alusión a la continuidad de la protesta juvenil a pesar de los antecedentes de violencia y represión en manifestaciones anteriores. La jornada se inscribe en un clima de tensión política marcado por la discusión de la ley de amnistía y por el seguimiento público a su implementación.
Reportes de periodistas locales señalan que estas acciones en Maracaibo forman parte de una movilización de alcance nacional, con convocatorias y expresiones de apoyo en distintas regiones del país. Las respuestas que acompañan estas publicaciones destacan la determinación de los ciudadanos de mantenerse en las calles pese a los riesgos, en un contexto en el que se han registrado detenciones recientes de figuras opositoras vinculadas a celebraciones o actividades en espacios públicos.
La protesta de Maracaibo se presenta así como una expresión de descontento frente a las limitaciones de la amnistía vigente y como un recordatorio de las víctimas de anteriores ciclos de conflictividad, con especial énfasis en el papel de la juventud en las jornadas de movilización política en Venezuela.
Espiga Noticias
