La recuperación del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), junto con cambios en varias leyes que actualmente obstaculizan el desarrollo inmobiliario, es señalada por expertos del sector construcción como una condición clave para poner en marcha la actividad constructiva en Venezuela.
Dirigentes gremiales indicaron que el deterioro de la infraestructura eléctrica, tras años de fallas y falta de inversión, se ha convertido en uno de los principales factores que han frenado proyectos de edificación y paralizado obras en todo el país. De acuerdo con estos actores, la inestabilidad del servicio ha impactado tanto la ejecución de nuevas obras como la continuidad operativa de proyectos ya iniciados.
Además, destacaron que la modificación de normas como la Ley de Arrendamientos de Vivienda, la Ley contra la Estafa Inmobiliaria y la Ley de Protección al Deudor Hipotecario permitiría atraer inversión privada y dinamizar la oferta habitacional. Según estos planteamientos, un marco legal más flexible podría mejorar las condiciones para promotores, constructores e inversionistas, facilitando el desarrollo de nuevos proyectos residenciales.
Sectores productivos sostienen que una combinación de estabilidad energética y ajustes en la normativa vigente no solo contribuiría a la reactivación de proyectos de construcción, sino también a la generación de empleo y a la recuperación de la confianza en el mercado inmobiliario nacional. En este sentido, vinculan la mejora del SEN y la reforma de estas leyes con un posible impacto positivo en la actividad económica relacionada con la edificación.
Organismos empresariales del área trabajan actualmente en propuestas concretas que esperan presentar ante la Asamblea Nacional y los tomadores de decisiones. Su intención es que estas iniciativas sean consideradas dentro de la agenda legislativa prioritaria del año, con el objetivo de crear condiciones más favorables para la reactivación del sector construcción en el país.
Espiga Noticias
