Trabajadores, gremios y sindicatos venezolanos protagonizaron una movilización en la ciudad de Caracas con el objetivo de exigir mejoras en salarios y pensiones, en medio de una profunda crisis económica que ha deteriorado el poder adquisitivo de la población.
La marcha, que inició en Plaza Venezuela y tenía como destino el Palacio de Miraflores, avanzaba de forma pacífica hasta que fue interceptada por un despliegue de seguridad. Funcionarios policiales bloquearon el paso en distintos puntos estratégicos de la capital, obligando a los manifestantes a desviar su recorrido.
De acuerdo con reportes de organizaciones civiles, efectivos de seguridad ingresaron a la movilización con el fin de amedrentar a los participantes, mientras se mantenían fuertes cordones policiales para impedir el avance hacia la sede del Ejecutivo.
Esta protesta se suma a otras manifestaciones registradas en lo que va de 2026, marcando un aumento en las acciones de calle por parte de trabajadores que reclaman ingresos dignos. La situación se agrava debido a que el salario mínimo permanece congelado desde hace varios años, lo que ha incrementado el malestar social.
La jornada también coincidió con una movilización convocada por sectores oficialistas en Caracas, lo que evidenció la tensión política y social en el país frente a las demandas laborales.
El Nacional.-
