Sindicatos venezolanos realizaron una concentración frente al Ministerio del Trabajo para exigir aumentos salariales y el respeto a los derechos laborales, en un contexto en el que el salario mínimo se mantiene en 130 bolívares desde marzo de 2022. Las organizaciones sindicales señalaron que el salario ha dejado de cumplir su función económica y social, por lo que plantearon una serie de demandas orientadas a recuperar su capacidad de compra.
Durante la protesta, los sindicatos reclamaron la revisión del salario mínimo y cuestionaron la política salarial del gobierno, centrada en bonificaciones. Entre sus exigencias, solicitaron la eliminación de los bonos como mecanismo principal de compensación y la reactivación de las convenciones colectivas, argumentando que estas herramientas son esenciales para garantizar derechos laborales estables y negociados.
Los representantes sindicales también advirtieron sobre los efectos de la devaluación del salario en las condiciones de vida de los trabajadores. En este sentido, insistieron en la necesidad de que el ingreso básico recupere su papel como garantía de subsistencia y protección social, frente a un esquema que, según denunciaron, ha desplazado el salario formal por pagos variables y no salariales.
La concentración frente al Ministerio del Trabajo se enmarcó en una serie de acciones de protesta promovidas por diferentes organizaciones sindicales, que han venido denunciando el deterioro del poder adquisitivo y exigiendo cambios en la política laboral y salarial vigente.
