«Nullum crimen, nulla poena sine lege» —no hay delito ni pena sin ley—, citó Franyer Hernández al conocer la resolución judicial que decretó su libertad plena, el sobreseimiento de la causa en su contra por amnistía, el cese de todas las medidas coercitivas y la eliminación de sus registros y antecedentes penales.
El pronunciamiento llega luego de 578 días contados desde un allanamiento —sin orden judicial— en la residencia de sus padres, 256 días de lo que Hernández calificó como persecución política, 277 días de reclusión y 67 días adicionales bajo libertad condicional con medida cautelar que le prohibía dar declaraciones o entrevistas a medios de comunicación.
En un mensaje difundido públicamente, Hernández expresó gratitud a Dios, a figuras religiosas de su devoción —entre ellas la Virgen de Coromoto, San Miguel Arcángel y San Ivo— y a su entorno familiar. También agradeció al Dr. Carlos Aponte por su asistencia jurídica, así como al Dr. José Adrián Vásquez Riera, director del Bufete CEAJ S.C. y mentor suyo.
Hernández extendió su reconocimiento a organizaciones de derechos humanos, instancias políticas y sociales, y a organismos internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA. Igualmente mencionó a la dirigente opositora María Corina Machado, a la administración del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y a los medios de comunicación que, según sus palabras, «no se dieron por vencidos».
Hernández concluyó su declaración reafirmando su compromiso con una Venezuela con justicia, Estado de Derecho y libertad de expresión, y citó el pasaje bíblico de Mateo 5:10: «Bienaventurados aquellos que han sido perseguidos por causa de la justicia». Asimismo sostuvo que «nadie merece ser perseguido ni encarcelado por pensar distinto».

