El Ejecutivo nacional oficializó una reestructuración en el sector hípico y de juegos de azar con la designación de nuevas autoridades, en un contexto marcado por recientes cuestionamientos al manejo de estas actividades.
Mediante el decreto N° 5.324, la presidenta encargada Delcy Rodríguez nombró a Julio León Heredia como nuevo presidente del Instituto Nacional de Hipódromos, en sustitución de Antonio Álvarez, conocido como “Potro” Álvarez, quien permaneció en el cargo durante ocho años.
El decreto también contempla otros movimientos clave dentro del sector:
- Edgar Alejandro Melo Rodríguez fue designado como presidente de la Comisión Nacional de Casinos, Salas de Bingo y Máquinas Traganíqueles.
- Juan Carlos Amarante León asumirá como Superintendente Nacional de Actividades Hípicas (Sunahip).
Con estos cambios, el Gobierno busca reordenar y reforzar el control administrativo sobre áreas vinculadas a apuestas, hipódromos y juegos de azar.
La salida de Álvarez se produce en medio de señalamientos públicos derivados de una investigación periodística liderada por el periodista César Batiz, director del medio El Pitazo.
De acuerdo con el reportaje, varias empresas de loterías habrían denunciado presuntas exigencias de pagos millonarios para poder continuar operando en el país. Entre las compañías mencionadas se encuentran Operadora T923, Trébol de Oro, Global Sport 69, Loto Rey, Juegos Activos y Loto Oriente.
Según estos testimonios, representantes del sector habrían sido convocados a reuniones en las que se plantearon pagos iniciales de hasta 2,5 millones de dólares, además de contribuciones mensuales posteriores.
La investigación también señala el uso de intermediarios empresariales y la posible existencia de una estructura más amplia que incluiría actores institucionales, aunque estas acusaciones no han sido confirmadas oficialmente por las autoridades.
Durante su gestión, iniciada en 2016, Álvarez también ejerció funciones como Superintendente Nacional de Actividades Hípicas. Su salida marca un punto de inflexión en un sector que ha estado bajo creciente observación pública.
Hasta el momento, no se han anunciado investigaciones formales por parte de organismos del Estado en relación con las denuncias, pero los cambios en la directiva reflejan un intento de reconfiguración institucional en un área sensible de la economía.
La designación de nuevas autoridades abre una etapa de transición en el sistema hípico y de juegos de azar en Venezuela, con desafíos centrados en la transparencia, la regulación efectiva y la recuperación de la confianza en el sector.
Espiga Noticias.-
